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Después de seis días comiendo 'monas' con cualquier excusa, cuesta reintegrarse a la rutina del trabajo. Esta mañana, pues, me la he pasado recitando la letanía de los contraconsejos que propone Corinne Maier en la parte final, recapitulativa, del que podría llegar a ser mi libro de cabecera en estas situaciones.
Pero antes que ellos, es necesario conocer los diez mandamientos que la empresa le impone al trabajador, para saber exactamente contra qué nos estamos rebelando.
Esto es, según ella, lo que espera la empresa de nosotros:
"- No te sorprendas si ves que la empresa te tutea: no eres más que un número, un elemento minúsculo de la organización.
- El trabajo es un bien, el empleo un privilegio. ¿Tienes curro? Aprovecha esa suerte, de la que mucha gente se ve privada.
- Entrega tu tiempo sin hacer cuentas. Es la condición para conseguir un trabajo estable y conservarlo.
- La empresa espera mucho de ti, pero no te debe nada a cambio.
- Acepta las reglas del juego. En la empresa todo el mundo es igual, y por ello sólo triunfan los mejores. Quienes han instituido las reglas existentes son quienes ocupan los niveles más altos, los más competentes. En cuanto a ti, si no triunfas, no es porque la partida sea desigual, sino porque no te lo mereces. Así que, en caso de fracaso cúlpate solo a ti mismo.
- Sé dócil y flexible. El consenso es primordial: más vale equivocarse en grupo que tener razón solo. Lo que cuenta es avanzar todos juntos, sin que importen la dirección o los medios empleados. Quien se atreva a expresar una opinión discordante se verá acusado en nombre del interés general.
- No creas demasiado en lo que haces: sería inútil y hasta contraproducente. Las personas que se toman en serio las tareas que se les confían son individuos molestos, incluso fanáticos, que ponen en peligro el sistema.
- Acepta sin rechistar el universo de la empresa.
- Practica hasta repetir con convicción: es imprescindible que se constituyan empresas globalizadas, las empresas necesitan flexibilidad, el paro de los trabajadores no cualificados es duradero, el sistema de las jubilaciones es una carga demasiado pesada para la sociedad. Cuando hayas terminado, empieza de nuevo, hasta que estés convencido de lo que recitas.
- Asume el credo del ejecutivo: el futuro es de las empresas adaptables, que trabajan vinculadas a una red con una multitud de eslabones, provistas de una organización de trabajo en equipo o por proyectos, orientada a la satisfacción del cliente. Si no lo crees, no hace falta que vengas a trabajar mañana.
Emplea con parsimonia las siguientes palabras: estructuras, funciones, carrera, gestión, planes, objetivos, jerarquía, estatuto. Ya no están de moda. Evidentemente, si trabajas en una gran empresa, todas esas cosas siguen existiendo, y además se mezclan con el mandamiento anterior, lo cual complica aún más las cosas. Pero, amigo, ¿eres tú el que tiene que esforzarse para que las cosas encajen? ¿Crees que te pagan por eso?"
Para hoy está bien con esto. En una próxima conexión, un esquema, de la misma autora, de pensamiento alternativo, para romper las tablas de esos diez mandamientos.
Aparte de leerte con el gusto de siempre y de aprender cosas de tí (yo también), acabo de darme cuenta que estás enlazada con una web de París que, a su vez, enlaza con una webcam de la Torre Eiffel. Me he dado una vueltecita virtual. Mercie beaucoupe, madame.
Comentario de Roberto Zucco el el 03/30 a las 22:03
Aguardo con impaciencia los trucos para romper las tablas... Con muchísima impaciencia... Gracias, amanda. Por todo. Y por cierto, es posible que en verano me pase por tu tierra: una serie de acontecimientos extraños que tienen que ver con el pasado (ejem) pueden llevarme por allí. Ya hablaremos, me gustaría verte.
Comentario de albanta el el 03/31 a las 07:57