Archivado en: Las vueltas que da la vida
En el corazón de la Sierra de Espadán, el bosque de pinos atravesado por la carretera secundaria que lleva de Matet a Villamalur, además de impresionarnos y abrirnos los pulmones, nos alegra porque estamos a pocos minutos de ver a nuestros amigos.
La silueta del Montgó, además de impresionarnos cada vez que volvemos, nos alegra porque estamos a pocos minutos, de nuevo, de casa.
Bienvenida a casa. Por cierto, Muñoz Molina me está encantando.
Comentario de Roberto Zucco el el 03/29 a las 04:38