Archivado en: cajón desastre
Después de los estragos causados en el jardín por las diversas 'olas de frío' que nos han azotado en este tan largo y crudo invierno, nos hemos propuesto llegar al primer día de primavera con los deberes hechos, y en buenas condiciones. La primera tarea era pasar por el vivero para proveernos de plantas con flores que sustituyan las que han muerto estos pasados días. La tarde del viernes es la más indicada, porque, entrando de lleno en el fin de semana, ninguno de los tres tenemos ninguna actividad 'extraescolar' que nos impida disfrutar de las primeras horas de descanso después de la agotadora semana laboral. Recogida la nena a la puerta del cole, nos dirigimos, pues, a nuestro agradable destino. Y allí empieza la negociación. Porque a cada uno nos gustan un tipo de plantas, aunque al final sea mi cari quien se ocupe de todas. Solemos ponernos de acuerdo, aunque ya con el carrito lleno de preciosas fruslerías que se nos han antojado en el largo paseo entre plantas de toda clase y tamaño. Solemos gastarnos el doble de lo presupuestado, pero realmente consideramos que es una buena inversión porque, si se tratan con el cariño y la atención que merecen, nos acompañan con su presencia y su aroma durante casi todo el año. Así pues, compramos narcisos, lantanas, geranios, margaritas, rosas, claveles, gerberas, begonias, calas, verbenas, hortensias, jazmines, romero, salvia, tomillo y santolina.
Yo aproveché la visita para añadir dos molinillos a los de mi colección. Me gusta verlos rodar, en estos días, ventosos pero agradables, en los que ya podremos pasar muchos más ratos en el jardín.
Pues qué envidia...
Comentario de Roberto Zucco el el 03/12 a las 19:02