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Miércoles, 23 de febrero de 2005


Quéscándalo!!

Archivado en: Historias de otros.


Así, juntitas las dos palabras, porque lo repiten varias veces seguidas, apenas sin respirar. Es la expresión de moda desde hace unos días entre las gentes 'de bien' de la oficina en la que trabajo. Y todo porque se ha formado una pareja entre dos ex-compañeros, sin que nadie nos hubiera avisado de ello. Todo empezó cuando trasladaron a R. desde otra oficina, a petición propia porque, recién enviudada, necesitaba 'cambiar de aires'. Llegó siendo una chica triste, muy triste, menlancólica, de lágrima fácil y todos, absolutamente todos, incluso los más cínicos, que los hay, respetamos su deseo de vegetar entre nosotros durante una temporada, hasta conseguir el destino que realmente le interesaba. Según pasaban los meses pudimos apreciar que no sólo su semblante iba cambiando. También su cuerpo. Engordó, se tiñó el pelo, cambió de estilo en el vestir, e incluso, de vez en cuando, se oía su risa por el motivo más inesperado. Y ya teníamos autorización para hacerla trabajar, en lo que fuese, y para dirigirle alguna que otra frase. Unos se acercaron a ella más que otros, especialmente los que físicamente tenían la mesa más próxima. En aquella época yo tenía un compañero de despacho algo 'tocado' (en el sentido literal de la palabra, tuvo un accidente con conmoción y no se había llegado a recuperar), al que le gustaba, no obstante, permanecer muy poco tiempo donde le correspondía, y mucho tiempo vagando por los diferentes despachos, donde no tenía absolutamente nada que hacer, más que incordiar y charlar. Charlaba por los codos, aunque no siempre se entendiese lo que decía. En el mes de junio ella ya había conseguido la plaza en la ciudad que deseaba, así que nos dejó para siempre. Cuando yo volví en octubre, mi compañero también nos había abandonado, aunque él sin destino conocido por ninguno de nosostros. Pensamos que, ya que su mujer tenía un negocio familiar, había renunciado a su puesto para ocuparse de él.
El otro día aparecieron los dos juntos, cogidos de la mano, para decirnos que se casaban. Cosa que no es posible, porque él ya está casado, pero parece que no han tenido en cuenta ese pequeño detalle. Tampoco habrán tenido en cuenta, pienso yo, al hijo de él, un bebé apenas, al que su madre querrá llevar de vez en cuando con el padre, porque piensan establecerse en las islas. Ese es el motivo de que en la oficina, últimamente se escuche mucho el ¡¡quéscándalo!!, las dos palabras juntitas, repetidas muchas veces seguidas, apenas sin respirar.
Yo también he llegado a decirlo, aunque por otro motivo. Porque les he escuchado hablar, por separado, el uno de la otra, la una del otro, y lo que dicen es, realmente, un verdadero escándalo.


Escrito por amanda El 02/23 a las 16:19
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Comentarios


cuenta, cuenta... :)


Comentario de albanta el el 02/24 a las 12:26

:O


Comentario de Jose el el 02/24 a las 14:30

ERES UN MOZTRUO!!


Comentario de JUAN Y ESTHER el el 02/25 a las 21:00

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